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POR SI ME MARCHO MAÑANA

Por si me marcho mañana, me he levantado temprano para ducharme con el rocío del amanecer y sentirme afortunado de ver salir el sol. Por si me marcho mañana, he regado las flores del jardín y podado cuidadosamente los rosales para ofrecerte un precioso ramo digno de ti. Por si me marcho mañana, me he puesto mi mejor traje y he perfumado mi cuerpo con la esencia de tu amor. Por si me marcho mañana, te he escrito un poema que dejo sobre tu mesita de noche con la intención de ser el mejor presente que puedo ofrecerte. Por si marcho mañana, me he despedido de mis amigos con carta que eché en el buzón de correos en las que les digo lo mucho que les quiero y lo que les echaré de menos. Por si me marcho mañana, he escrito la contraseña de mi cuenta de de Facebook para que puedas cerrarla ya que no podré contestar a mis amigos. Por si me marcho mañana, he puesto en una pequeña maleta muy poca ropa, ningún pijama porque no puedo dormir sin ti, mi espejo para ver como envejezco, el libro que escribí para ti, una fotografía antigua con mi familia completa, una pequeña libreta y un lápiz para poder escribir. Por si me marcho mañana, no he dejado de sonreír todo el día y he degustado un café muy cargado, como a mí me gusta, junto a los dulces que me regaló mi mamá. Por si me marcho mañana, he escuchado mu música favorita mientras miraba un álbum de fotos con el repaso de mi vida. Por si me marcho mañana, quiero pedirte que repitas cada atardecer mi nombre en voz baja porque yo te oiré allí donde esté y pronunciaré l tuyo con los ojos lagrimosos y un puchero en mi rostro. Por si me marcho mañana, te pido que sepas que siempre amé con pasión y que cada te quiero me brotó del corazón con la misma delicadeza con la que la mariposa sale de su hogar de seda para empezar a volar cumpliendo su sueño. Por si me marcho mañana, te dejo una vela y una cajita de cerilla para que combatas ese miedo de cada noche antes de irte a dormir. Por si me marcho mañana, te pido que guardes mi palabras de amor en una cajita de plata para poder destaparla y que se escape alguna cuando me eches de menos. Por si me marcho mañana, he repasado mi vida mirando el horizonte para encontrarme con mis fantasmas, mis fobias y mis sueños… creo que he perdido el miedo a la soledad y un he visto una playa de agua cristalina y arena fina que me invita a llegar a ella con mi barquita para quedarme allí pescando sueños con redes hechas con los versos de mi amor por la vida. Todo eso he hecho con el cariño con el que un padre cuida a sus hijos y con la ilusión con la que uno da su primer beso de amor… por si me marcho mañana. 

(FcoTomásM2019)

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Atrapando sueños.

Se despertó sin dejar de soñar. Volaba libre sintiendo el viento fresco en su rostro y sobreponiéndose a un estómago que daba tumbos. Sus alas, de madera y tela, sostenían su cuerpo adolescente por encima del bien y del mal. Quiso acercarse a una nube de algodón y su sueño de esfumó. Abrió los ojillos en la cama y empezó una jornada más. Se propuso encontrar una red y esconderla bajo la almohada para poder dormir atrapando sueños.

(FcoTomásM2019)

Caminitos inexistentes.

Bajo el manantial de tus caricias, descubro mi alma serena y mezo mi corazón en suaves y armónicos vaivenes. Tus besos aterciopelados son el sustento de mi pasión desbordada y la desesperanza me vence si no encuentro tus labios. Aroma de azahar y alhelí de tu piel, que impregna la mía y enmascara mi tormento de las noches sin ti. Cubierta de pétalos purpúreos y el manto albiceleste del cielo, te encuentro tumbada en mi cama sin ansias ni revuelos. Con tu paz contagiosa y tu halo de serenidad, huyen mis miedos a las tinieblas y se calma el temblor de mis manos. Tanteo el aire con los dedos y envuelvo tu invisible semblante con mi deseo. Siempre te desvaneces cuando me acerco de día y nunca faltas a tu cita cuando la plateada luna es quien únicamente ilumina mis sueños.
No encuentro elogios dignos de tan sutil presencia pero lágrimas nostálgicas lloran tu ausencia y una leve sonrisa abre las puertas de mi felicidad al roce de tu piel. Estando sin estar y siendo sin ser… así son las peligrosas sendas de las ilusiones fútiles pero no podría vivir sin correr riesgos en tu búsqueda.

Pasan las horas entre ensueños casi febriles y la Aurora me levanta arrastrado por su carro de fuego. Me despejo de mis sueños ofreciendo resistencia a los primeros rayos del Sol pero siempre albergo la esperanza de volver a tenerte en mi cama cuando el velo estrellado cubra mis ojos y descubra mi alma.
Eres como la brisa fresca de la madrugada. Pues, las suaves yemas de tus dedos, casi palpan, casi rozan, casi tocan las fibras de mi espíritu errante. Eres como el rocío refrescante que viene de mano de la alborada y del que nada bello puede esconderse. Eres como el agua que cae en cascada y mitiga mi ardiente pasión. Eres como un efluvio de tierra mojada que penetra intenso para despertar recuerdos.
Tras las hojas caídas del otoño, que ponen el tono dorado a los días cortos y las largas noches, sólo queda el recuerdo del sonido crujiente de mis pisadas por todos esos caminitos inexistentes que me conducen a ti.

(FcoTomásM2019)

RELATOS PARA LEER EN UN PISPÁS

“Hace tiempo que abandoné la terrible Tierra de las Dudas. En aquel paraje lejano y sombrío, las dudas están imbricadas por la diosa Fortuna y se aferran a ti con una fuerza inusitada. Recuerdo aquellos momentos terribles con angustia en el alma y no puedo evitar un nudo en el estómago.
He dudado mucho a lo largo de mi vida. He dudado tanto que las alternativas y salidas a los problemas se me multiplicaban misteriosamente para complicarme más la decisión. Una noche cerrada, aprovechando que el Guardián de las Dudas estaba dormitando, conseguí dejar de dudar y escapé lentamente por una angosta salida de entre las rocas, que acabada en una ensenada de aguas negras en las que flotaba una pequeña barca con dos remos sucios. Aunque intenté no hacer ruido, fue inevitable que el chapoteo de los remos en el agua no rompiese el monótono silencio.
Recuerdo aquel viaje cómo el más terrible que he realizado aunque el más reconfortante cuando logré despertar, tras quedarme dormido dentro de la pequeña barca, y ver la luz de ese sol anaranjado, que la Aurora trae cada amanecer. Desconozco si los Dioses favorecieron una leve marea y un ligero viento, que llevaron mi nave a la orilla de arenas doradas de la Costa de la Certidumbre.
Aquí he permanecido en los últimos años. Rodeado de luz, refrescando mi sed con agua cristalina del Manantial de la Seguridad, llevando a mi boca los frutos de esos desconocidos árboles llamados “Indubitados” y mirando con ojos limpios todo aquello que pasa delante de mí. He recorrido muchas veces la costa y he divisado a lo lejos a otras personas recién llegadas a esta costa lejana y deseada. No sé el motivo, pero nunca he intentado ponerme en contacto con ellos. Debe ser que no tengo necesidad de ello.
He recogido en la orilla una botella con un tapón de corcho, que contenía un mensaje dentro. Pensé que esto sólo pasaba en los relatos de piratas, náufragos e isla ignotas. El mensaje era breve, a pesar de venir escrito en un papel de gran tamaño, y sólo se leía “QUID PRO QUO”. He querido corresponder con el desconocido autor y he escrito este relato con las reflexiones de los últimos años de mi andadura vital”.
PD.: Me alegra que este mensaje de una botella lanzada al mar haya llegado a tus manos mi querido lector.

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A VECES LLORO cuando no te tengo.
Caen calientes y saladas.
Ahora salgo y ahora vengo.
Diosas sapientísimas y aladas
acunan mis sombrías penas
y enjugan mi mueca apenada.
Mi alma añora una alma ajena
como el niño busca la maternal mirada
para acurrucarse y el miedo vencer.
Lloro tu ausencia en mi cama
para a mi corazón convencer
de que llegará mañana.

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Tumbada en sábanas de seda tienes el deslumbrante semblante de la Luna. Puedo cerrar los ojos para imaginarte pero observarte mientras duermes es un placer muchísimo más intenso y hondo. Si soñar es un don concedido por los Dioses a los mortales, recrearse mirando a quien amas cuando se encuentra entregada a los brazos de Morfeo es, sin duda alguna, un pecado perdonable. Podría pasarme una noche tras otra recorriendo tu piel con mis ávidos ojos para sentir cada uno de tus besos, tus caricias y tu susurros. Me preguntas qué siento al observarte cada noche y te respondo que tener la certeza de que en ese preciso instante eres solo mía porque esa complicidad entre tus sueños y mis realidades no permite la intromisión de nadie. Tú libertad te hacer poder estar en cualquier sitio y con cualquiera pero has decidido cubrir ese derecho con un tupido tul de amor para quedarte junto a mí. No veo la Luna pero sé que nos envidia, no aparto mi mirada de ti por si te mueve, no te beso por si te despiertas y aunque me muero por adentrarme en tu cuerpo de nuevo , no lo hago por escuchar los latidos de tu corazón y tu respiración en el silencio del dormitorio.
Mañana, cuando despiertes y o pueda contener mis ansías de posar mis labios sobre los tuyos, volveré a decirte despacito y al oído que te amo más que a nadie en el mundo y volverás a decirme que eso no se dice y volveré a repetírtelo despacito y rendido a tu belleza de Diosa. Saldrás por la puerta cerrando despacio, porque casi de puntillas entraste en mi vida, y entonces, y sólo entonces, moldearé mi pensamiento en el torno de mi imaginación para volver a sentirte mía. Casi sin darme cuenta, me encontraré escribiendo de nuevo guiado por lo único que inspira a los poetas: el amor.
Volverás cansada de un trabajo agotador y con ganas de mí. No te fallaré, allí estaré esperando con la sangre hirviendo para entregarme en cuerpo y alma a tu pasión. Y volverás a quedarte dormida y volveré a mirarte sin pestañear y sin dejar de pensar que… tumbada en sábanas de seda tienes el deslumbrante semblante de la Luna. 

(FcoTomásM2019)

Buenas noches y hasta mañana.

A veces, quiero dejar de escribir y no puedo. A menudo, quiero ser menos combativo y no puedo. Cada día, me propongo no dejarme la vida derramando mi pasión en todo lo que hago, y no puedo. Me piden que deje mi mirada de niño y siente los pies en el suelo pero no puedo. Me incitan a dejar de ver con mi alma de poeta lo que me rodea pero no puedo. Suelo mirar al suelo para no mirarme hacía adentro pero no puedo. Intento no ser sincero y decir a cada uno lo que quiere escuchar pero no puedo. No puedo hacer muchas cosas y, por eso, valoro cada día de mi vida y encuentro en cada mañana una nueva oportunidad de resistirme a ser una más de la larga fila de seres insensibles con los que me cruzo por la vida…

(FcoTomásM2019)

Difíciles de olvidar

Tengo un libro grueso en el que guardo, entre páginas, recuerdos indelebles de mis amores pasados. Son los amores que nunca se produjeron, los más difíciles de olvidar y los dañinos son aquellos que se han emborronado y casi difuminado con el paso de los años. Es una colección ni pequeña ni grande, pero es la mía. Se mezclan recuerdos con aromas de juventud con detalles que desprenden fragancias de deslealtad y sufrimiento. He decido revisarlo en esta mañana de domingo y desprenderme de aquellos que se ha deshecho por la podredumbre. Después de algunas horas revisando y pasando páginas me han quedado pocos y con el tiempo mi libro tan sólo albergará los amores que nunca se produjeron porque son los más difíciles de olvidar.

LA CHISTERA DE LA CREATIVIDAD

Me he remangado. Al igual que hacen los magos, he metido mi mano derecha en mi mente, con la escenografía propia de un ilusionista o prestidigitador, en busca de alguna idea para escribir. Antes, como es de rigor, he golpeado con mi estilográfica, a modo de varita mágica, tres veces sobre esa imaginaria chistera. He metido la mano mirando al frente y, guiado solo con el tacto de mis dedos, no he logrado palpar nada. No obstante, no he perdido la esperanza. Sin sacar la mano, he seguido rebuscando y me he convencido de que no tengo ni una sola idea para escribir. Puede que a alguien le resulte increíble que yo no tenga ni una frase atractiva para poder construir un relato. Más extraño será aún, si tenemos en cuenta la buena voluntad de mis amigos y lectores leales, que me consideran un tipo que escribe a diario muchísimo, pero, tengo que confesar que… es la triste realidad: NADA.

(FcoTomásM2019)